"La Filosofía de la Gallina" Reseña
Hay seres inmanentes; cuya ausencia es visible en medio de su presencia. Son aquellos que medran en las escuelas, oficinas y almacenes; seres que se la pasan toda su vida cacareando y que nunca ponen su huevo. De tanto verlos en el mismo sitio adquieren la forma de ladrillo o de la tienda; seres que permanecen con su cadáver hediendo los mil olores de su racionalismo práctico. La razón es la idea más pura que pueden concebir y se aferran a su puesto como ratas a un pedazo de queso podrido. Pululan en todos los medios y de tanto hacer la cosa la convierten en rutina indispensable de subsistencia Permanecer es su sistema de vida, su forma de ocultar su incompetencia para afrontar nuevas situaciones y la forma más segura de huirle a las adversidades. Sus crisis son las propias de las gallinas: simples achaques que se alivian con una pastilla de azúcar. Conocen de la vida únicamente su corral y se niegan sistemáticamente a creer que más allá de su cresta se encuentra un mundo fascina...